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Tips para dejar de fumar (Parte I “Antes de”)



Dejar de fumar no es cosa fácil y en no pocas ocasiones es la empresa más difícil que intenten emprender los que así lo deseen. Aún más difícil lo es si no se conocen algunos detalles importantes.


En primer lugar: “Conocer al adversario”. El tabaquismo no simplemente es un mal hábito sino que es, y así debe ser conceptuado, una adicción, y dentro de las adicciones, es considerada de las “fuertes”.Imagínese que Sigmund Freud logró quitarse la adicción a cocaína, no así, la del tabaco y murió de cáncer.


El cuerpo requiere de la sustancia para funcionar mejor o, más exactamente, para dejar de sentir incomodidad, necesidad, inquietud y urgencia por ella. El cerebro necesita la nicotina, y al obtenerla se siente placer, mucho placer. La necesidad no es solamente psicológica o por hábito, sino que es física.


Lo que sale de este primer punto es que se trata de un adversario muy fuerte y que no debe ser subestimado. De lo anterior se desprende el primer consejo. La decisión debe ser pensada, digerida, asimilada a través de algo de tiempo, ¿Cuánto? Debe planearse para 2 o 3 meses y poner una fecha específica (fin de año, cumpleaños u otra). Cuando se decide de un día para otro, hay más posibilidades de fracasar sobre todo por esta subestimación del adversario.

En esos 2 o 3 meses se puede hacer lo siguiente:


– Ir disminuyendo la dosis, es decir, el número de cigarrillos diarios. Empezar por quitar cigarros “inútiles”, me refiero a esos que se prenden y prácticamente se consumen solos, dejar solo los cigarrillos “importantes”, como después de una buena comida.

Si se disminuye alrededor del 50% el consumo, el esfuerzo es excelente.


– Determinar lugares en donde le esté prohibido fumar (puede ser la propia recámara, dentro el automóvil, en la oficina y/o enfrente de niños, etc.) entre más lugares se respeten, más fácil llegar a ese 50%. La cultura actual está tendiendo a respetar más lugares.


Finalmente, trate de no considerar al cigarro como un “amigo” o un “fiel acompañante” aunque lo haya sido. Es un enemigo que lo va a matar ya sea por vía pulmonar o circulatoria/cardiaca (aunque hay otras). Es normal que haya incluso un proceso de duelo, de pérdida durante el evento. Todo esto le hará ver la gran importancia de tal empresa.


En lo personal yo lo invito a intentarlo, yo le hecho porras y le daré más tips. El premio es la gran satisfacción de haberse dominado a sí mismo, haber dominado la adicción y saber que ya no se está haciendo daño a sí mismo. El dinero y el tiempo ahorrado en pensar en cigarros son premios adicionales.


Una vez llegado el día (siguiente entrega: Parte II)


“Porque respiro, existo”

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